Empezamos esto viajando. Íbamos de mochileras por varios países de África, y en cada parada se repetía el mismo problema: no encontrábamos el alojamiento que buscábamos.
De esos viajes salió una pregunta: si nosotras no encontramos lo que buscamos, ¿cuánta gente estará en la misma situación?
Ese fue el origen de nuestro primer Airbnb. No hubo un plan de negocio de 40 páginas. Hubo una molestia real, que se repetía, y ganas de resolverla.
Elegimos Gambia porque es el país de nuestros padres
No elegimos el país por moda ni por un informe. Elegimos Gambia porque es el país de nuestros padres.
Nuestro miedo era que no funcionara. Casi solo lo hablamos con nuestros padres, y nos dijeron que adelante. No hubo comité de expertos: hubo una conversación en casa y una decisión. Como en cualquier negocio, primero había que hacerlo y después ver si funcionaba.
El primer piso: Salagi, en Gambia
El primer piso estaba en Salagi, en Gambia: un barrio tranquilo, un edificio nuevo y un piso casi a estrenar, totalmente vacío. Dimos con él a través de un agente inmobiliario y, a partir de ahí, negociamos.
Al principio, el propietario no lo veía claro. Le explicamos nuestra idea y le convencimos. Y entonces nos dijo una frase que todavía recordamos: “Chicas, os voy a seguir”. Así fue como empezamos a crecer.
Los errores que nos costaron dinero de verdad
No vamos a contarte solo la parte bonita. Nos equivocamos, y algunos errores nos costaron dinero.
Uno tuvo que ver con cómo amueblamos el piso. Elegimos lo que nos parecía más rápido y cómodo. No era lo más inteligente, y lo descubrimos tarde.
Otro llegó con uno de nuestros primeros huéspedes, que quería quedarse varias semanas. Parecía una gran noticia. No lo fue tanto.
Qué pasó exactamente, y qué haríamos hoy de otra manera, lo contamos en nuestro ebook.
Lo más difícil no fue el dinero
El verdadero obstáculo fueron los ritmos de trabajo distintos y tener que estar encima de cada proveedor para que las cosas salieran.
Lo resolvimos con contactos. Gambia es un país pequeño y allí todo funciona por contactos. Una de nosotras se mudó allí y poco a poco encontramos gente con ganas de trabajar y de hacerlo bien. Esas personas se convirtieron en nuestros proveedores y en nuestro equipo. Con la experiencia, además, aprendes rápido con quién puedes trabajar y con quién no.
De 1 a 6 pisos, piso a piso
Unos 6 o 7 meses después cogimos el segundo piso. Hoy gestionamos 6.
No pasó de golpe: fue piso a piso, con el mismo modelo, los errores ya corregidos y una red de contactos cada vez más grande.
La lección: el negocio empieza antes de invertir
Si tuviéramos que resumirlo en una idea sería esta: el negocio empieza antes de invertir. Antes de elegir el piso, de amueblarlo o de publicar el anuncio, empieza cuando entiendes el mercado, los números y lo que hace falta para que un piso se llene.
Nosotras aprendimos haciendo, y pagamos algunos errores. Ahora todo eso está escrito y ordenado para que no tengas que pagar los mismos.
Eso es lo que encontrarás en nuestro ebook “Monta tu primer apartamento Airbnb en África del Oeste a partir de 3.500€”:
- los 6 países con más potencial;
- precios reales por país y la ocupación de referencia que tenemos (70-80 %);
- los 5 errores que nos costaron miles de euros;
- plantillas para el anuncio en español, inglés y francés;
- una checklist para los primeros 30 días.
Y si después de leerlo quieres que te acompañemos en tu caso, tenemos el servicio de acompañamiento Airbnb en Senegal y Gambia: trabajamos contigo desde la búsqueda del piso hasta el anuncio publicado.
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